Hace siete años que me independicé y me tocó aprender a cocinar. Aunque me encanta la repostería y hacer pasteles nunca me había gustado tanto eso de cocinar así que pasé el primer año intento educarme, una no sólo tiene que aprender cuatro cosas, también tiene que ser consciente que hay que prepararlas con algo de antelación, que es mejor seguir unos horarios, unas pautas y unas reglas no escritas.
Sólo cambiando mi alimentación, mejorándola en muchos sentidos, adelgacé varios kilos (10), os aseguro que no era dieta, simplemente comer diferente (sí, en su mayoría comida sana que no tiene porqué ser aburrida).
En los últimos tres años mi manera de comer fue centrándose en cosas no sólo sanas también enriquecedoras, que me aportaran vitaminas, que combinadas me ayudaran a obtener ésto o aquello que me falta, pero fue el último año cuando realmente me puse a investigar y descubrí todo un mundo.
He pensado compartirlo ahora en el blog, dedicar los viernes a la comida sana, o recetas, o qué es mejor comer entre ésto y aquello. Pequeños trucos, información variada, incluso qué complementa mejor a determinados ejercicios que podamos estar practicando.
¿Qué os parece la idea? La verdad es que hace tiempo que me rondaba por la cabeza, pero ahora con las vacaciones, la pérdida total de control en la cocina y una alimentación, para mí, poco sana, he notado como mi piel, mi pelo y mis uñas se debilitaban, se engrasaban y estaban más vulnerables. He visto más claro que nunca cómo alimentación y belleza (por llamarlo de alguna manera) están muy unidos y echarnos muchas cremas o lavarnos el pelo cada día para que la grasa desaparezca no va a ayudar si comemos fritos o hacemos combinaciones atroces de alimentos.
Comer sano no es ningún sacrificio, cuando el cuerpo se acostumbra ya no quiere nada más, la comida poco saludable es adictiva y como adictos que somos necesitamos desintoxicarnos, pero una vez llegados a ese punto os aseguro que no querréis volver atrás ¿me acompañáis en ésto?.
